Desea ser independiente, trabajar en la actuación, dedicarse a la Televisión. Para Dayanna Slendy Vargas la felicidad es lo más importante.

Desde el 4 de diciembre del 1999 alumbra con su belleza a Bucaramanga, Santander, Colombia.

Se siente orgullosa de la zona donde proviene. “Nací en el municipio de Floridablanca, es hermoso. Amo donde nací porque la gente es increíble. Las personas me conocen, es tan pequeño que conocen mucho a mi padre. Viví con mi padre en una caseta donde tengo muchos recuerdos”.

Ahora está radicada en la capital del país del extremo norte de Sudamérica. Comenta: “De niña soñada con estar en la ciudad de Bogotá. Para venir a estudiar se lo dije a mi hermana. Además, me gusta mucho. Desde pequeña tuve un sueño y ahora estoy realizándolo, con muchos esfuerzos y sola”.

Sin embargo, recuerda sus raíces. Explica que nunca olvidará de dónde viene. Tampoco, quién es. “Por lo que sea que pase, siempre seré la misma con las personas que quiero y me apoyan”, afirma.

Cuando se trata de motivación imagina la figura de su hermana. En exclusiva para Modelos Latinas, detalla: “Mi hermana es mi mayor inspiración. La admiro, es una mujer muy fuerte, trabajadora, una mujer muy guerrera, muy especial, es mi mayor ejemplo. Gracias a ella soy quien soy, me enseñó a valorar las cosas. Me enseñó a ser una mujer fuerte. La vida y ella me enseñan muchas cosas.

Gustos

“Soy feliz comiendo comida italiana, adoro la pasta, pizza. Me gusta cantar rancheras, música popular. También, jugar Voleibol y estar en obras de teatro”, cuenta la sagitariana soltera y sin compromiso.  

Todo se enfoca en la constancia. Menciona: “Trata de disciplina. De levantarse todos los días y agradecer, saber qué es lo que quieres. En las mañanas, soy muy mañanera, me levanto súper temprano, ya es costumbre. A veces, salgo a trotar. No hay nada mejor para mí que levantarme bien y hacerme un delicioso desayuno”.

Nunca pensó ser modelo. Empezó a los 13 años sin esperarlo. Relata: “Es curioso. Una vez estaba saliendo de mi escuela y alguien me dijo que necesitaba a una modelo para su empresa de collares. Según, era perfecta para trabajar, así empezó todo. Nunca estuve en una agencia de modelaje, nunca imaginé ser una modelo. Pero, son oportunidades de la vida y hay que aprovecharlas”.

Para ella, el único obstáculo sería un accidente que impida realizar sus sueños realidad.

Dayanna Slendy Vargas envía un mensaje a las chicas de América Latina: “Sean ustedes mismas, sin máscaras sin nada. No utilicen a alguien por hacer sus sueños. Sean humildes, todos somos iguales. Ante todo una mujer educada y con mucha humildad, ¡que no se suba el ego!

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